El hantavirus es una infección viral transmitida principalmente por roedores silvestres. Se considera una enfermedad zoonótica porque puede pasar de animales a personas. En algunos tipos de hantavirus, también se han descrito casos excepcionales de transmisión entre personas.
Según estudios recientes, dentro de la Unión Europea 28 países notificaron 1.885 casos de infección por hantavirus en 2023. Durante ese tiempo, la tasa de notificación osciló entre 0,4 y 1,1 casos por 100.000 habitantes, y Finlandia y Alemania concentraron el 60,5% los casos notificados.
¿Cómo se contagia el hantavirus?
A diferencia de otras enfermedades infecciosas, el hantavirus no requiere un contacto directo con el animal para transmitirse. Esto supone la existencia un riesgo especialmente silencioso. Así, el contagio puede producirse a través de distintas vías:
- Inhalación de partículas contaminadas: es la vía más frecuente y la más difícil de detectar. En espacios con presencia de roedores, las partículas procedentes de su orina, heces o saliva pueden quedar suspendidas en el aire. Al inhalar dichos residuos, la persona se infecta sin que la persona sea consciente de ello.
- Contacto directo con roedores infectados: manipular animales enfermos o muertos sin protección, o sufrir una mordedura, también son vías de transmisión del virus. Este riesgo es especialmente relevante en actividades como la caza, la agricultura o el trabajo en entornos naturales, donde este contacto es más probable.
- Contacto con superficies o alimentos contaminados: los roedores infectados dejan trazas del virus en todo aquello con lo que entran en contacto. Si una persona toca estos objetos y después se lleva las manos a la boca o los ojos sin haberlas lavado, el virus puede acceder al organismo.
Cabe destacar que los espacios cerrados y poco ventilados que han permanecido sin uso, como casas de verano o los campings, representan un entorno de mayor riesgo.
¿Cómo protegerse del hantavirus?
La buena noticia es que el hantavirus es una infección prevenible. Sin vacuna disponible, la higiene, la protección personal y el control del entorno son las únicas herramientas con las que contamos. Estas son las medidas más importantes:
- Ventilar antes de entrar en espacios cerrados: si vas a limpiar o acceder a un espacio que ha permanecido sin uso, airéalo durante al menos 30 minutos antes de permanecer en el interior de manera prolongada.
- Utilizar protección adecuada: durante la limpieza de zonas potencialmente contaminadas, usa mascarilla de protección, guantes y ropa adecuada.
- Evitar barrer en seco: humedece siempre las superficies antes de limpiarlas para no levantar partículas contaminadas.
- Prevenir el acceso de roedores: sella posibles entradas de roedores, almacena alimentos en recipientes cerrados y elimina fuentes de agua o refugio que puedan atraerlos.
El hantavirus afecta sobre todo a personas mayores de 25 años, con especial incidencia en varones de entre 45 y 64 años. El perfil de más contagio suele estar vinculado a profesiones como la silvicultura o la agricultura. Si perteneces a este grupo, extremar las precauciones es la única protección disponible para prevenirlo.