{"id":4735,"date":"2018-11-06T14:14:45","date_gmt":"2018-11-06T12:14:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.blogdeasisa.es\/?p=4735"},"modified":"2018-11-06T14:14:45","modified_gmt":"2018-11-06T12:14:45","slug":"intolerancia-a-la-lactosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/salud\/alimentacion\/intolerancia-a-la-lactosa\/","title":{"rendered":"Intolerancia a la lactosa: s\u00edntomas y alternativas u otros productos"},"content":{"rendered":"<p>Cada vez hay m\u00e1s personas <a href=\"\/\/salud\/diferencias-intolerancia-y-alergia-alimentaria\/?platform=hootsuite\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">intolerantes<\/a> a la lactosa. Una enfermedad que aunque no es grave, sus s\u00edntomas son bastantes molestos. Esto sucede cuando el intestino delgado no produce suficiente la <strong>enzima<\/strong> que hace digestible la lactosa, el az\u00facar de la leche.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfQu\u00e9 es la intolerancia a la lactosa? <\/strong><\/h2>\n<p>En la leche, y otros productos l\u00e1cteos, se encuentra la <strong>lactosa<\/strong> que es <strong>un tipo de az\u00facar<\/strong>. Para absorber la lactosa, nuestro cuerpo necesita una enzima que se llama <strong>lactasa<\/strong>. <strong>Cuando nuestro intestino delgado no produce suficiente lactasa es cuando hablamos de intolerancia a la lactosa<\/strong>.<\/p>\n<p>A medida que vamos creciendo nuestra producci\u00f3n de lactasa comienza a decaer, llegando a desaparecer en la <strong>edad adulta<\/strong>. En este sentido, cuando somos adultos el intestino delgado no digiere la lactosa correctamente, por lo que puede llegar al colon y producirnos problemas digestivos.<\/p>\n<h2><strong>S\u00edntomas leves de la intolerancia a la lactosa<\/strong><\/h2>\n<p>Los s\u00edntomas se producen normalmente despu\u00e9s de la ingesta de la leche y podemos sufrir uno o varios simult\u00e1neamente. Adem\u00e1s, cabe la posibilidad de experimentar <strong>s\u00edntomas tanto f\u00edsicos<\/strong> como otros m\u00e1s inespec\u00edficos llamados<strong> sist\u00e9micos<\/strong> (que afectan al cuerpo entero).<\/p>\n<ul>\n<li><strong>S\u00edntomas f\u00edsicos:<\/strong> n\u00e1useas, dolor abdominal, hinchaz\u00f3n abdominal, distensi\u00f3n abdominal, <a href=\"\/\/salud\/mas-frecuente-sufrir-diarrea-verano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">diarrea<\/a>, gases o p\u00e9rdida de peso.<\/li>\n<li><strong>S\u00edntomas sist\u00e9micos:<\/strong> fatiga, problemas cut\u00e1neos, nerviosismo, cefalea, dolor muscular y articular, \u00falceras bucales, reacciones al\u00e9rgicas y <a href=\"\/\/salud\/evitar-depresion-otono\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">depresi\u00f3n<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>Alternativas a los productos l\u00e1cteos<\/strong><\/h2>\n<p>Igualmente, los s\u00edntomas surgen dependiendo del <strong>grado de intolerancia<\/strong> que presentemos y la cantidad de lactosa que contienen los productos. Por tanto, debemos saber <strong>qu\u00e9 nivel de intolerancia<\/strong> sufrimos y <strong>cu\u00e1les son los productos<\/strong> que podemos consumir sin ning\u00fan problema.<\/p>\n<p>Como los s\u00edntomas intestinales son muy parecidos a los que sufrimos si padecemos una enfermedad digestiva, debemos diagnosticarla cuanto antes mediante una prueba.<\/p>\n<p>Por otro lado, los l\u00e1cteos son los productos que contienen m\u00e1s <strong>calcio<\/strong> y para no dejar de obtener este elemento debemos consumir productos alternativos que sean ricos en los mismos nutrientes para que evitar deficiencias.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existen <strong>suplementos de lactasa <\/strong>en forma de pastillas que ayudan a digerir la lactosa. Sin embargo, es recomendable utilizarlas espor\u00e1dicamente y consultar con nuestro m\u00e9dico cu\u00e1l es la frecuencia con la que podemos tomarlas.<\/p>\n<h2>Las alternativas m\u00e1s conocidas<\/h2>\n<p>Por \u00faltimo, una alternativa a la leche, la principal bebida que contiene lactosa, es la <strong>leche<\/strong> <strong>vegetal<\/strong>, un sustituto que puede elaborarse a base de legumbres como la <strong>leche de soja, de cereales<\/strong> (como la leche de avena) o a base de <strong>frutos secos<\/strong> (como la leche de almendra). Este tipo de bebidas son ricas en vitaminas y sales minerales y contienen\u00a0<strong>grasas insaturadas<\/strong>, m\u00e1s beneficiosas para la salud que las grasas saturadas que contiene la leche de origen animal.<\/p>\n<blockquote><p>Recuerda:<\/p>\n<ul>\n<li>La intolerancia a la lactosa se produce cuando el intestino delgado no produce suficiente enzima, prote\u00edna que digiere la lactosa<\/li>\n<li>Los s\u00edntomas surgen dependiendo de la cantidad de lactosa que contiene el producto y el grado de intolerancia que padezcamos.<\/li>\n<li>Si somos intolerantes a la lactosa debemos consumir productos que contengan los mismos nutrientes que los productos l\u00e1cteos y as\u00ed evitar deficiencias nutritivas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez hay m\u00e1s personas intolerantes a la lactosa. Una enfermedad que aunque no es grave, sus s\u00edntomas son bastantes molestos. 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En la leche, y otros productos &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Intolerancia a la lactosa: s\u00edntomas y alternativas u otros productos\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/salud\/alimentacion\/intolerancia-a-la-lactosa\/#more-4735\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Intolerancia a la lactosa: s\u00edntomas y alternativas u otros productos\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4737,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"twitterCardType":"summary","cardImageID":0,"cardImage":"","cardTitle":"","cardDesc":"","cardImageAlt":"","cardPlayer":"","cardPlayerWidth":0,"cardPlayerHeight":0,"cardPlayerStream":"","cardPlayerCodec":"","footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"featured_image_src":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/lactosa.jpg","featured_image_src_square":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/lactosa.jpg","author_info":{"display_name":"ASISA","author_link":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/author\/pgomezdu\/"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4735"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4735"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4735\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4736,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4735\/revisions\/4736"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4737"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.asisa.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}