{"id":3166,"date":"2017-06-22T09:01:43","date_gmt":"2017-06-22T07:01:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.blogdeasisa.es\/?p=3166"},"modified":"2017-06-16T14:29:05","modified_gmt":"2017-06-16T12:29:05","slug":"enfermedades-de-verano","status":"publish","type":"post","link":"\/blog\/salud\/enfermedades-de-verano\/","title":{"rendered":"Enfermedades de verano"},"content":{"rendered":"<p>Con la llegada del <strong>verano<\/strong>, empiezan a aparecer tambi\u00e9n las <strong>enfermedades<\/strong> m\u00e1s t\u00edpicas de esta \u00e9poca del a\u00f1o. Las altas temperaturas, la exposici\u00f3n al sol o los periodos prolongados en las piscinas y playas son algunos <strong>factores de riesgo <\/strong>que pueden propiciar ciertas dolencias.<\/p>\n<p><strong>Patolog\u00edas habituales en verano<\/strong><\/p>\n<p>Para poder tratar estas afecciones, es necesario que antes sepamos cuales son aquellas que se producen con mayor frecuencia durante la \u00e9poca estival.<\/p>\n<p>Con motivo de las <strong>altas temperaturas, <\/strong>son muy frecuentes las dolencias asociadas a las olas de calor, como las insolaciones o deshidrataciones. El cuerpo pierde agua, y puede provocar fiebre, mareos o sudores, entre otros s\u00edntomas. Para combatir estos inconvenientes es fundamental que nos mantengamos bien <a href=\"\/\/bienestar\/los-beneficios-beber-agua\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">hidratados<\/a> en todo momento y que evitemos largas exposiciones al sol. Los ni\u00f1os y ancianos suelen ser m\u00e1s propensos a sufrirlos, con lo cual se debe tener especial cuidado en estos casos.<\/p>\n<p>Por otra parte, la <strong>exposici\u00f3n prolongada a los rayos UVA<\/strong> de forma prolongada puede provocar quemaduras en la piel y manchas solares. Hay que tener mucho cuidado, ya que esta conducta puede tener consecuencias muy graves a largo plazo, como el temido <a href=\"\/\/salud\/debes-cuidar-piel\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">melanoma<\/a>. Por ello, es necesaria la utilizaci\u00f3n de protectores solares en todo momento y se recomienda evitar el exceso de sol, especialmente al mediod\u00eda. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n es conveniente que despu\u00e9s de tomar el sol hidratemos la piel con cremas <em>aftersun<\/em>.<\/p>\n<p>Otra de las enfermedades con las que se debe tener cuidado durante el verano son los <strong>hongos<\/strong>, especialmente el denominado pie de atleta. Este tipo de infecciones surge en zonas h\u00famedas y c\u00e1lidas, por lo que las piscinas es uno de los principales focos donde prosperan. Para evitarlos se recomienda el uso de chanclas o zapatillas, tanto en las piscinas como en las duchas. Tambi\u00e9n se recomienda secarse bien los pies y no compartir toalla ni calzado.<\/p>\n<p>Asimismo, debido al aumento del contacto con el agua es frecuente que se presenten casos de <strong>otitis<\/strong>. Para prevenir esta infecci\u00f3n es recomendable ba\u00f1arse con tapones y secarse bien los o\u00eddos al salir del agua.<\/p>\n<p><strong>Otras enfermedades frecuentes<\/strong><\/p>\n<p>En verano, la cantidad de insectos aumenta y con ella tambi\u00e9n el n\u00famero de <strong>picaduras de insectos <\/strong>que pueden causar inflamaciones, algunas de ellas se pueden prevenir utilizando alg\u00fan tipo de repelente.<\/p>\n<p>Por otro lado, las enfermedades relacionadas con el aparato digestivo tambi\u00e9n aumentan. Las elevadas temperaturas o la falta de higiene provocan que aparezcan bacterias o par\u00e1sitos en los alimentos y en el agua, que pueden derivar en s\u00edntomas como diarreas, mareos o dolores de cabeza. Los alimentos deben manipularse correctamente, si se trata de frutas y verduras tenemos que lavarlas correctamente y conservarlas bien refrigeradas.<\/p>\n<p>Durante la \u00e9poca estival tambi\u00e9n se producen m\u00e1s <strong>alteraciones del sue\u00f1o<\/strong>. El calor y la luz del verano provocan mayor dificultad a la hora de dormir. Adem\u00e1s, el uso de aparatos como el aire acondicionado producen sequedad, con lo cual no es conveniente encenderlos por la noche. Por ello, para intentar <a href=\"\/\/salud\/10-consejos-dormir-bien\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">conciliar el sue\u00f1o<\/a>, podemos llevar a cabo una serie de medidas como intentar relajarnos y no dormir muy arropados.<\/p>\n<p>Si tenemos alguna duda ante cualquiera de estas patolog\u00edas, debemos consultar a un especialista y \u00e9l nos informar\u00e1 y nos dar\u00e1 una serie de consejos acerca de la misma.<\/p>\n<blockquote><p><strong>Recuerda:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Para evitar insolaciones y deshidrataciones, es fundamental mantenerse bien hidratado en todo momento y evitar largas exposiciones al sol.<\/li>\n<li>La exposici\u00f3n larga y directa a los rayos UVA puede provocar quemaduras en la piel y manchas solares. Hay que tener mucho cuidado, ya que esta conducta puede tener consecuencias muy graves a largo plazo, como el temido melanoma.<\/li>\n<li>Las enfermedades relacionadas con el aparato digestivo tambi\u00e9n crecen durante los meses de verano. Las elevadas temperaturas o la falta de higiene provocan que aparezcan bacterias o par\u00e1sitos en los alimentos y en el agua.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la llegada del verano, empiezan a aparecer tambi\u00e9n las enfermedades m\u00e1s t\u00edpicas de esta \u00e9poca del a\u00f1o. Las altas temperaturas, la exposici\u00f3n al sol o los periodos prolongados en las piscinas y playas son algunos factores de riesgo que pueden propiciar ciertas dolencias. Patolog\u00edas habituales en verano Para poder tratar estas afecciones, es necesario &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Enfermedades de verano\" class=\"read-more button\" href=\"\/blog\/salud\/enfermedades-de-verano\/#more-3166\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Enfermedades de verano\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3168,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","om_disable_all_campaigns":false,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"twitterCardType":"summary","cardImageID":0,"cardImage":"","cardTitle":"","cardDesc":"","cardImageAlt":"","cardPlayer":"","cardPlayerWidth":0,"cardPlayerHeight":0,"cardPlayerStream":"","cardPlayerCodec":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"aioseo_notices":[],"featured_image_src":"\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Enfermedades-de-verano_BlogASISA.jpg","featured_image_src_square":"\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Enfermedades-de-verano_BlogASISA.jpg","author_info":{"display_name":"ASISA","author_link":"\/blog\/author\/pgomezdu\/"},"_links":{"self":[{"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3166"}],"collection":[{"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3166"}],"version-history":[{"count":2,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3169,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3166\/revisions\/3169"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3168"}],"wp:attachment":[{"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}